Como muchos ya sabréis, sobre todo después de su reciente entrevista publicada en ABC de Sevilla, el Hermano Agustín está escribiendo un libro en el que intenta recoger todas las «Memorias de musicoterapia». Para uno de los capítulos solicita la colaboración de todos los que alguna vez fuisteis antiguos alumnos de musicoterapia. Incluimos a continuación su petición:

Ante todo un cordial saludo.

Recordando  aquellos felices tiempos de musicoterapia, te  agradecería,  si te parece oportuno y así lo deseas, me enviaras tu respuesta, a una sencilla encuesta que luego especifico.

Estoy escribiendo las Memorias de Musicoterapia  que practiqué durante casi 40 años con vosotros en aquella época tan feliz de niños y adolescentes.

En uno de los capítulos trato de hacer un comentario a las experiencias  que, lleva el título: “Juicio crítico  sobre la musicoterapia”.                                                                             

Tengo muchos testimonios de los adolescentes, recogidos al  terminar  las sesiones y también de jóvenes  estudiantes universitarios de  18 a 30 años,  pero me interesarían muchísimo las opiniones de los que ya andáis entre los 30 a los 45, por ser vuestras respuestas más ponderadas, objetivas y creíbles.

Me ayudaría muchísimo tu  opinión sobre las sencillas preguntas de la mini – encuesta, que formulo luego, con el objetivo de poder cotejar  los testimonios  de las diferentes  edades  y extraer conclusiones que puedan  ayudar  a los padres  en  la difícil y compleja  labor educativa  de los hijos en los tiempos que corremos.

Los más de 1000 adolescentes de Sevilla, que pasaron por las experiencias en Castilleja de La Cuesta y en Sanlúcar la Mayor, fueron para mí, como “el Libro de la vida.” En vuestras páginas, llenas de sabiduría,  leí, aprendí, disfruté y di sentido a mi misión, al permitirme leer los milagros de la vida y contemplar la imagen de Dios, plasmada en vuestra intimidad más profunda.

Conseguí con facilidad conoceros mejor y ayudaros  en las tormentas hormonales y emocionales, que aquejan  a los adolescentes en esta bonita etapa de la vida, e intenté enseñaros a crecer felices y en armonía.

Fuisteis para mí “verdaderos maestros”, pues, el hombre aprende más, cuando habla la vida.

El saber que la musicoterapia dejó en vosotros huellas profundas, que os sirvieron  de herramienta para sortear los peligros y  “presiones del ambiente”,  y poder así transitar por la vida con seguridad  y optimismo, suscita en mí el sentimiento más gratificante, al que  puedo aspirar y me siento por ello educador afortunado.

Algo de vosotros se quedó conmigo y “algo de mí mismo” se  fue con vosotros. Por todo ello y con profunda admiración: ¡Gracias!  Os llevaré siempre conmigo en el corazón y en el grato recuerdo.

Finalmente, como Marista os digo: sed fuertes y nunca olvidéis los  valores,  que  aprendisteis  en vuestro colegio, Recordar  y vivir siempre con  una sonrisa, porque, como María, sois la sonrisa de Dios. .Con mis mejores augurios ante la vida que os  sonríe.           

Un fuerte abrazo.

Hermano Agustín Ezpeleta.

Las colaboraciones deben ser enviadas al correo electrónico: agustin0534@yahoo.es

Y el hermano Agustín nos aclara lo siguiente:

 No voy a incluir el nombre de nadie en mis memoria. Sí me interesaría que pongas tu profesión y carrera estudiada en su caso y la edad. Y a ser posible respondas a las siguientes preguntas:

– ¿Qué recuerdo guardas de las sesiones de musicoterapia?

– ¿De qué te sirvió en su momento?

– ¿Mereció para ti la pena, te ayudó a conocerte mejor?

Si tienes alguna sugerencia que hacer, te lo agradeceré.